Carolus Rex
El extracto citado corresponde a la narración de Irene Ballabriga, una doncella que tuvo la desgracia de placer a Don Francisco Torrejón, dominico y segundo inquisidor del Santo Oficio. El diálogo ocurre con su compañera de habitación -celda- en el Palacio Casa de la Suprema donde los inquisidores encerraban a las mujeres con las que deseaban acostarse. A través de un relato objetivo, doméstico por la cotidianidad que destilan los hechos narrados, Sénder nos muestra que la genética no era la única degeneración que padecía la corte española de Carlos II. |
